Buterin afirmó que 2026 debería ser un año clave para recuperar el control de los usuarios sobre sus datos y cálculos. Señaló que, recientemente, había decidido pasar a utilizar herramientas más privadas y descentralizadas, desde tarjetas y correo electrónico hasta mensajería instantánea y plataformas sociales, reduciendo así su dependencia de los servicios centralizados.
Los modelos LLM locales y las tecnologías de privacidad ya han avanzado mucho, pero aún adolecen de una mala integración y de la falta de una experiencia de usuario cómoda. Subrayó que la transferencia masiva de datos a terceros ya no es una necesidad, y que el desarrollo ulterior de modelos locales, el cifrado y los cálculos privados deben convertirse en una prioridad para la industria.
